y ve lo que sucede…
29 Sep

Que partiste de nuestra vida mi viejito lindo. Que tu corazón decidió descansar después de 80 años de vida. Después de haber formado una familia muy grande. Tus 11 hijos y tu infinidad de nietos. A los únicos que no alcanzaste a conocer fueron a los bisnietos. En los próximos meses nacerá el tercero.
Desde hace 9 años extraño tus cariños, tus abrazos, tus palabras, tus risas y hasta tus retos. Como no recordar todas las veces que me retaste, por ser tan enojona –pero digámoslo mi carácter es igual al tuyo-. Uno no se da cuenta cuando es tan chica la falta que harás después. Hoy me alegraría tanto tenerte cerca. Poder abrazarte y sentir tu cariño. O ver cómo te reías con los ojitos verdes tan lindos que tenias –y que sólo yo heredé-, cuando hacíamos alguna travesura.
Aún puedo sentir la suavidad de tus manos cuando las tomaba por sólo sentirlas. Esas manos suaves a pesar de todos los años de trabajos que tenías en el cuerpo, eran tan protectoras.
Me has hecho tanta falta. Eras un gran apoyo, porque eras mi único abuelito. Porque desde hacía años que mi otro abuelito había partido. Por lo que eras mi refugio.
Como me gustaría que estuvieras aquí conmigo ahora. Que te hubieras emocionado cuando te contara que iba a estudiar periodismo en la universidad. O que hubieras visto a mi hermano –tu primer nieto- salir de la universidad. Te extraño mucho, pero te he sentido conmigo. Y sé que siempre estas acompañándonos a todos. No se me olvida que hace 3 años estuviste presente en aquella celebración.
Lo único que siento de tu partida tan repentina, fue que no me hubieran dejado verte. De no poder estar cerca de ti en ese momento. No me importa que sólo tuviera 14 años, hace años que entendía que podías irte. No entiendo que no me dejaran estar ahí. Es una pena que llevo conmigo siempre. Y que muchas veces he querido gritárselo al responsable de esa decisión. Pero ya no saco nada. Solo tengo tu recuerdo que siempre está presente. Más en estos días. Aquella semana fue tan difícil y ha marcado cada año. Y cada vez que escucho esa canción de Gervasio, mi corazón se aprieta y las lágrimas tratan de escapar. Pero me contengo y solo la escucho pensando en ti…
Te extraño tanto abuelito Ernesto, tanto, tanto…
17 Jun
Después de ver las anteriores entradas de este blog, acabo de notar que tiene un cierto para no decir completamente depresivo. Así que he decidido que debo darle un nuevo aire.
Pero mientras tengo tiempo, les dejo unas canciones…
4 Jun
28 May
Con un sentimiento de culpa constante…
22 May
Más se piensa, más duele. ¿Pero cómo se evita pensar? o ¿Cómo se evita sentir dolor? Son preguntas ambiguas y que quizás tiene una respuesta filosófica, no lo sé. Sólo tengo claro, que mientras más vueltas le das a las cosas tiene dos posibles opciones:
1.- Le encuentras la mejor solución
2.- Te achacas más de lo que ya estas.
Pues bueno, soy tendenciosa a la segunda opción. A darle vueltas al asunto tantas veces, que en vez de encontrarle una solución, le veo lo más negro y que no tiene arreglo. Es díficl dejar de pensar en las cosas cuando te afectan demasiado. Más si siempre te estas echando la culpa de las cosas.Sí, porque así es. Siempre me culpo de los males del mundo y de todos a mi alrededor. No estoy conciente de si eso es así o es sólo es una forma de lastimarme.
Esta ha sido la semana más rara, han pasado cosas agradables y desagradables. Siento que me he estado liberando de una carga que me había hechado al hombro a fines del año pasado. Siento que aunque no es una amistad, hay confianza de volver a hablar. De esuchcar criticas y de superar lo pasado. Lo malo es que aparecen cosas que yo no esperaba, como siempre no sé si será mi culpa. Que quizás soy muy explosiva, que agrando todas las cosas. Pero no me gusta estar molesta con personas que quiero. Espero que eso se remedie.
Por otro lado, están los problemas del corazón. Esos que hace tiempo no pasaba y que vinieron acompañados de una discusión tonta por algo sin sentido. Y que después se suman al cansancio, el poco tiempo o el simple mal humor. Y que detona en un mal fin de semana. De esos en los cuales piensas mucho, pero a le vez deberías olvidar.
Pero lo mejor de todo, es poder escucharlo y saber que te quiere, así como tu lo quieres.
Sólo quiero paz en este momento de mi vida. Debo reconocer que me siento débil y frágil a todo y todos. Eso nadie lo nota, porque trato de no aparentarlo. Pero cuesta. Cuesta mucho.
22 May
¿Qué es el amor? o ¿Qué es estar enamorado?
Quien guste responder…
21 May
Sin darme cuenta me he ido dejando de lado. Postergado cosas que quiero y también he dejado de lado mi blog. He dedicado mi vida en este último tiempo a la persona que más quiero. Pero creo que no es suficiente. Que siempre quiere más. Y cuando me preocupo por mi, sólo consigo que se armen problemas.
Si pido un favor, debo “pagar” el doble o me lo echan en cara. Si no lo pido soy una tonta porque no lo hago. Yo ya no sé qué es lo que debo hacer. Está a sido una semana horrible. He estado con tantas cosas que ya no puedo. Me siento cansada. Opté por postergar una vez una actividad que quería hacer. Porque no me alcanza el tiempo y además porque me sentí culpable por algo que me dijeron.
Siento que no se dan cuenta que como persona me he dejado de lado para fijar mis cinco sentidos en él. Que si me levanto es pensando en si estará bien y cuando me acuesto es lo mismo. Que todo el dinero de mi celular lo gasté para estar en contacto. Debido a los problemas que él ha tenido. Pero siento que nada es suficiente. Y cada vez me siento más vacia. Ya no sé que hacer. Cuánto es sufuciente dar y qué debo esperar.
Lo peor es recibir palabras lindas, para que después todo se vaya al tarro de la basura con una sola frase. Que te hace sentir tan débil y desorientada que no sabes que hacer. Todo eso se suma a tener problemas por terceros. Puede que sea excesivo de mi parte, pero que molesta, molesta. Y eso no lo puedo evitar. Porque no hay forma.
Hoy no sé que es lo que debo hacer. Quisiera poder dejar de pensar por un rato, así no le tendría que estar dando vueltas al asunto. Más si eres de las personas que piensan una y otra vez en lo mismo, tratando de ver una luz al final del camino.
Estoy triste, con tantas ganas acumuladas de llorar. Que me duele.
10 Abr
Necesito bajarme del mundo por un rato. Estoy en esos periodos en que la confusión de lo que quiero y no quiero es más fuerte. En que las ilusiones son más poderosas y la realidad más errónea.
(Texto que estaba perdido en un block de nota hace mucho tiempo. No tiene relación con el presente)
25 Feb
Desde hace 11 años que tengo una nueva
oportunidad de vivir. Hace 11 años que podría haber muerto en un accidente automovilístico. Con 11 años casi me quedo sin estos 11 años que pude vivir.
El 25 de febrero de 1998, me encontraba en Valdivia disfrutando de las vacaciones en casa de la hermana de mi papá. Llevamos 5 días en el lugar. Esa tarde del 25, mi tío le prestó la camioneta a mi papá para que saliéramos a dar una vuelta. El destino Corral. Salimos con mi papá, mi mamá, mi hermano, y mis dos primitas de 3 y 4 años y lógicamente yo.
El paseo era maravilloso. El puerto de de Corral es una belleza. Mis primitas estaban fascinadas, nosotros también. Pero debíamos volver. Teníamos que estar en Valdivia a las seis. Al regreso mis primitas, mi hermano, mi mamá y yo veníamos dormitando. Cuando un ruido hizo que mi mamá habría los ojos y viera como comenzábamos a caer por un barranco.
Tres vueltas. 18 metros más abajo. A 10 metros de un río. Y un tronco delgadito todo quemado. Read the rest of this entry »
24 Feb
Es difícil no sensibilizarse frente a la tragedia vivida por el Ministro Velasco y la periodista Consuelo Saavedra. Y pensaba en los niños que me rodean. Esos niños, algunas veces mega mañosos, pero que al final
son un encanto. Son tan chiquititos ante el mundo de “gigantes” que los rodeas, pero son tan grandes de espíritu y pureza que ni ellos mismo saben el “poder” que tienen frente al mundo.
Hoy miraba a mi sobrina de casi 9 meses, que sin poder hablar y sólo con el poder de su mirada inocente logró que las lágrimas de mi mamá disminuyeran. Un niño, puede ser el refugio más grande. Porque al no ser vulnerados con los intereses mundanos, ni verse sumergidos en la burocracia del mundo, ni tener que controlar las emociones. Pueden alegrar la vida.
Más de alguna vez, me he refugiado en ellos. En mis primos más chicos, en mis sobrinos. Cuando he sentido pena o he creído que el mundo es una soberna porquería, ellos con sus sonrisas, sus cariños, con sus pequeños abrazos me han hecho ver que quizás todos esos males que aquejaban mi alma, no son nada. Que sólo son una astilla en el dedo que se saca con facilidad.
La verdad, ellos muchos veces me han “salvado” de llorar sin detenerme. De gritar hasta quedar sin voz. Porque con sus balbuceos, creo que me tratan de decir “tranquila”. Adoro a mis pequeños ángelitos.
Para ustedes mis niños -aunque no lo leerán por ser tan pequeñitos-, Basti, Nico, Mauri, Maxi, Mili y Antito.