y ve lo que sucede…
25 Feb
Desde hace 11 años que tengo una nueva
oportunidad de vivir. Hace 11 años que podría haber muerto en un accidente automovilístico. Con 11 años casi me quedo sin estos 11 años que pude vivir.
El 25 de febrero de 1998, me encontraba en Valdivia disfrutando de las vacaciones en casa de la hermana de mi papá. Llevamos 5 días en el lugar. Esa tarde del 25, mi tío le prestó la camioneta a mi papá para que saliéramos a dar una vuelta. El destino Corral. Salimos con mi papá, mi mamá, mi hermano, y mis dos primitas de 3 y 4 años y lógicamente yo.
El paseo era maravilloso. El puerto de de Corral es una belleza. Mis primitas estaban fascinadas, nosotros también. Pero debíamos volver. Teníamos que estar en Valdivia a las seis. Al regreso mis primitas, mi hermano, mi mamá y yo veníamos dormitando. Cuando un ruido hizo que mi mamá habría los ojos y viera como comenzábamos a caer por un barranco.
Tres vueltas. 18 metros más abajo. A 10 metros de un río. Y un tronco delgadito todo quemado.
Caímos 18 metros por ese barranco, dimos tres vueltas y un tronco quemado y delgado nos retuvo de seguir cayendo. Todo quedamos sentados de la misma forma. Mi hermano aferraba en sus brazos a mi prima, al igual que mi mamá. Yo no reaccionaba a lo que pasaba. Mi mamá lloraba y mi papá trataba de desconectar la bocina que quedó pegada.
Mi hermano fue el primero en salir y sin importarle que había quedado sin chalas subió con las niñas a pies descalzo y sin preocuparse de las zarzamoras. Mi mamá se sentó en una piedra cercana a mirar como en shock lo que había pasado y como había quedado la camioneta. Yo solo baje y comencé a subir. Qué hacía mi papá no lo recuerdo. Sólo sé que al llegar al camino, me senté y lloré. Mi hermano camina por él tratando de ver algún auto que pudiera ayudarnos. Mi papá le respondía a un barco que pasaba por el río y nos preguntaba si estábamos bien.
Con mi mamá quedamos que lesiones. Ella un esguince en su mano y yo un gran hematoma en la cabeza -sobre la oreja izquierda-, y sin poder mover el cuello.
Pasó un auto. Ellos dieron el aviso a Carabineros y nos dejaron una botella helada de Sprite, que sirvió para bajarme un poco el ‘chichón’. Un camión y una camioneta después pudimos llegar a la casa. ¿Cómo se llamaba ese señor? ¿Qué hacía? No lo sabemos. Fue una mano auxiliadora, pero anónima.
Mis tíos en la casa al vernos llegar fue lo más sobrecogedor. No sólo porque sus hijas estaban bien. Sino que fue un verdadero milagro que siguiéramos ahí. Porque hemos sido unos de los pocos que podemos contar lo que pasó. Ya que ese mismo día un poco más tarde hubo otro accidente, pero sin los mismos resultados.
Yo no sé como tengo imágenes de los que paso antes de caer, si yo iba durmiendo. Será por todo lo que nos relató mi mamá después. No sé. Ella cuando vio lo que estaba pasando lo único que atino a decir “que sea lo que Dios quiera. Y papito ayúdanos”.
Días después llevaron a la casa la camioneta y fue fuerte el shock de verla. Todo llorábamos. Porque ver como quedo y que nosotros continuáramos así, es realmente impresionante.
Cuando volvimos a Santiago Mis tíos, mis abuelos, mi mami, todos nos miraban como si fuéramos de mentira. Nos abrazaban con los ojos llenos de lágrimas. Emocionados de que estuviéramos ahí.
El año pasado, estando en la Biblioteca Nacional se me ocurrió buscar los diarios de Valdivia de esa época. Y no fue nada fácil ver esa potada del diario de nuevo. Ni ver la imagen de la camioneta. Creo que boté la fotocopia. Porque aún me molesta este día. Le tengo un poco de miedo. Todos los años prefiero quedarme en mi casa y no salir. Siento que es un día que aún no aprendo a llevar a delante, a pesar de los 11 años que han pasado.
Sólo doy gracias, de poder estar aquí todavía y tener a toda mi familia junto a mí –ojalá por mucho tiempo más-.
3 Responses for "Hace 11 años…"
Wow…. que experiencia mas fuerte… me quedé helada.
valla experiencia la tuya… años atras pase por algo similar y mira que no seria mala idea plasmarlo como texto, seguro repasaria detalles importantes.
No es malo. Además que permite desahogarte un poco de todo eso. Aunque para mi cada año sea hace más difícil aceptar el día. Prefiere ser una tortuga y quedarme en mi casa
Leave a reply